Llevo aquí 3 meses y me parece llevar toda la vida, será porque aquí me he encontrado a mi misma y estoy sintiendo una felicidad que creía que no iba a venir nunca. Parece que de repente la tormenta que parecía que nunca iba a escampar lo ha hecho y puedo ver el sol. Todas las cosas que antes veía como problemas ahora raramente pasan por mi cabeza y son simplemente detalles que te acompañan en el día a día. Y es contradictorio como pese a estar lejos de toda mi gente me encuentro como en casa.
He hecho muchas veces el propósito, pero nunca me he sentido con fuerzas para llevarlo acabo, de ser feliz y no darle importancia a tonterías. Ahora creo que puedo llevar a cabo el empezar una nueva vida, una nueva manera de ver las cosas y preocuparme solo por lo que es realmente importante, ser feliz y buscar mi felicidad por encima de todo, que es lo que realmente importa.
Al fin y al cabo, estamos aquí por un tiempo limitado y cada momento que pasa no lo volveremos a vivir y no merece la pena preocuparse por cosas sin importancia, que los verdaderos problemas vienen sin buscarlos.
Saludos desde Ottawa.
Muy bien dicho! Ahora sólo queda trabajar para que ese estado de ánimo no sea pasajero, sino que te acompañe la mayoría del tiempo: no importará entonces donde estás, ni quien está a tu alrededor. A seguir!
ResponderEliminarBesos